¿Y tú? ¿Te paras antes de reaccionar?

 

Hoy ha sido un día gris, no ha llovido hasta media tarde, pero no podíamos bajar ni a la playa ni a la piscina porque el ambiente estaba desapacible.

Habitualmente después de comer, las niñas juegan un rato «a que se van a dormir», con algún peluche, en su habitación, yo las oigo reír desde fuera mientras intento concentrarme en leer algún libro o redactar algún post, más tarde merendamos y después cuando el sol ha bajado un poco, nos vamos a la piscina a darnos un chapuzón.

Pero hoy no ha sido un día típico. Como no ha salido el sol en toda la mañana hemos aprovechado a hacer unos recados, de un lado a otro sin parar, fuera de casa algo ajetreados.

El caso es que después de comer, a mí me apetecía tener un rato de descanso después de la comida, para recopilar información, dar formato a algunas ideas que barrunto principalmente por la noche, cuando ya le he leído los cuentos a las peques, cuando también nos hemos contado las cosas que más y menos nos han gustado del día y cuando por fin los oídos y las voces comienzan a apagarse, y a la vez donde mi cerebro se enciende y se vuelve loco soltando ideas que yo trato de retener para reflejarlas en la pantalla del ordenador. A veces hasta consigo no quedarme dormida y redactar algunas de ellas, pero la mayor parte de las veces caigo redonda y las ideas pululan por la habitación y se diluyen hasta otro día en que mi mente vuelve a divagar entorno a ese mismo tema.

Hoy, me sentía «inspirada» y ciertamente tenía la necesidad de sentarme a escribir. Sin embargo mi necesidad no era compatible, al menos por el momento, con la necesidad de mis hijas, que querían correr y hacer carreras por la casa. Además, en un momento determinado se han puesto a protestar y ronronear cual gatitos y ha sido ahí cuando a ha saltado la alarma.

«Atención!!!
🔊🔊
¡Acción necesaria!»

 

Afortunadamente he sabido leer entre líneas y reaccionado antes de que la situación se desbordara.

Para evitar los llantos, berrinche o quejidos, podría haberme puesto firme (que no amable) y haberles dicho «a la cama a dormir la siesta!» «A la habitación a jugar!», o recurrir a «os pongo un rato la tablet y descansamos todos una hora»… pero me he parado
(¡¡tremendamente importante!!) y he analizado la situación, primero pensando en cómo me sentía yo al escuchar las protestas de las niñas y después también he pensado en cómo se sentían ellas, en que después de haber tenido una mañana en la que no han podido apenas jugar, les vendría bien un rato de juegos, y tal vez en mi compañía. Así se lo he transmitido y sus ojos se han iluminado al instante al entrever que podríamos pasar las tres un rato entretenido.

 

 

Hemos tratado de llegar a un acuerdo porque como te decía, yo no tenía fuerzas para estar correteando de un lado a otro y ellas decididamente no tenían el humor para irse a la habitación a jugar solas, así que hemos buscado una actividad alternativa que cubriera MIS NECESIDADES Y LAS SUYAS.

Así que hemos decidido, entre todos, ponernos a dibujar un rato (¡un rato que al final han sido dos horas que se han pasado volando!) y hemos estado tan contentas y entretenidas que hasta se me ha olvidado el agobio que me había entrado cuando había pensado pintar sólo un rato con ellas y después seguir con la pila de cosas que tenía agendadas, y te digo una cosa, que hasta me ha venido fenomenal.

 

El parar, el detenerme a disfrutar como una niña pintando como hacía años que no hacía, incluso hacer un Calm jar, -frasco de la calma- ((aunque dicen las niñas que sin purpurina no es un auténtico frasco de la calma, 🤷🏻‍♀️)) bueno, hemos hecho lo que hemos podido, 😜, pero lo fundamental es que hemos pasado un rato juntas, compartiendo un momento en calma, sin prisa, sin pensar que hay que hacer esto, aquello y lo de más allá; y es que aún seguimos de vacaciones, todavía nos queda una semanita para empezar la vorágine, las mañanas, el transporte al colegio, recogerlas, la organización de la casa, volver a las rutinas después de casi tres meses abandonadas en pro de una flexibilidad también merecida por ellos y por nosotros, pero que nos pasará factura, imagínate si a mí como adulta los primeros días de trabajo se harán cuesta arriba, no quiero ni pensar en cómo lo van a pasar ellas. Espero que hayáis llenado vuestro frasco de la energía, esa que se llena haciendo cosas que nos gustan, leer un libro, pintar, coser, bailar, dormir, caminar, hacer deporte, cocinar, pasear… pero «despacito», como dice la canción de moda.

 

¿Y tú? ¿Te paras cuando la situación te desborda? ¿O por el contrario arrasas cual huracán con todo lo que tienes por delante cuando la situación se «va de madre»?
¿Qué te parece si pruebas a detenerte por un momento cuando tu cerebro comienza a «destaparse»? Te digo de antemano que es el momento más difícil de todos, ese preciso instante en el que notas que vas a explotar, que no puedes exprimir ni una gota más de paciencia, que vas a soltar todas tus exigencias de forma abrupta por la boca.    En Disciplina Positiva existe una forma muy respetuosa de calmarnos, válido tanto para peques como para nosotros adultos, se llama, «tiempo fuera positivo» que te explicaré en otro post. Te aseguro que agradecerás disponer de esta herramienta puesto que muchas veces lamentamos cosas que hemos dicho o hecho en esos «ataques» que de vez en cuando nos sorprenden.

 

 

En Comunicación Consciente o Comunicación No Violenta es el momento en el que PARAMOS y buscamos NUESTRA INTENCIÓN, la que marca la diferencia en las relaciones con los demás.

¿Cuál es mi intención cuando me comunico con el otro?

¿Mi intención es recriminar, juzgar, sermonear, atropellar, no escuchar, reírme del otro, imponer… ? ¿o mi intención es comprender, dialogar, empatizar, profundizar y buscar el verdadero motivo de una reacción?

Dependiendo de una u otra intención, estaremos realmente escuchando las necesidades del otro y las mías, intentando que ambas necesidades, las mías y las del otro se satisfagan y por lo tanto, acercándonos a la otra persona, o lo que es lo mismo, CUIDANDO de la relación.

Dime, ¿tú te paras antes de reaccionar / actuar?
Te gustaría probar algo nuevo? Algo diferente? Crees realmente posible que las necesidades de ambos se vean cumplidas?

 

Espero tus comentarios y si te ha gustado el post, y ya sabes, ¡¡comparte si te apetece!!

Gracias!
Lily

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