Cómo «colocar» a los hijos en verano.

Soy la primera que necesito desconectar de vez en cuando de mis niñas, de verdad, porque por mucho que las quiero, en ocasiones es cierto que me sobrepasan y soy humana, necesito desenchufar mi cerebro para aunque solo sea poder revisar mi cuenta de Facebook o ir al gimnasio o salir al centro comercial de tiendas. Eso se llama autocuidado. Si yo no soy capaz de cuidarme a mi misma no podré cuidar de los demás. El ejemplo más claro se ve en un avión. Las asistentes de vuelo te dicen «en caso de despresurización de la cabina por favor póngase la máscara de oxígeno y después póngaselo a los niños que le acompañan» y es que es así. A veces necesitas tiempo para ti, para reponer la jarra de energía y poder «volver a la carga con más fuerza». Que conste que no siempre he pensado así, cuando mis hijas eran más pequeñas pensaba que podía con todo, que aunque no durmiera, aunque estuviera 24 horas al día con ellas, eso no iba a repercutir en nada y ay! Nada más lejos de la realidad, al menos es lo que me pasó a mi. Empecé a estar muy cansada, empecé a no dormir incluso cuando podría haber dormido porque mis hijas dormían más o menos unas cuantas horas del tirón, empecé a estar de mal humor, empecé a no acordarme de las cosas, pero ni siquiera de los nombres de las cosas(de hecho tan asustada estaba que pensé que tendría principio de alguna enfermedad mental y fui al neurólogo y me hicieron pruebas físicas y test y lo que al final me diagnosticaron fue «agotamiento»). Es decir, según mi experiencia, quizás, a lo mejor y de vez en cuando sería buena idea pedir ayuda a alguien cercano, pareja, padres, hermanos etc para aunque solo sea dormir dos horas de siesta, ir una hora a la peluqueria o un par de horas a hacer deporte etc etc.

Pero de ahí a «desembarazarte» literalmente de los niños en cuanto cierran los coles y el calor aprieta me parece de una tristeza descomunal. Y sigo diciendo que es mi opinión. Si. Que seguro que no puedes pagar el campamento y claro, tienes que ir a a trabajar y tus padres estarán en la playa y mira que ellos están mucho mejor en la playa que en la ciudad con este calor que está cayendo, y allí todo el día a remojo que si de la piscina a la playa y al chiringuito. Que si. Que te entiendo aunque no comparto tu opinión y menos cuando se te llena la boca diciendo que «Ya he colocado a los niños!! Hasta dentro de un mes ya no les veo!! Y es que no. No voy a ir el fin de semana a la playa a verlos. Ufff que pereza, hacerme 400 kms para dos días. Si ellos allí están fenomenal y yo aquí mucho mejor, así desconecto!! Además ya son mayores, que la pequeña ya tiene 4 años… y con la abuela, anda que no sabe ni nada. Mejor que conmigo está «…

Ese tipo de comentarios los oigo demasiado a menudo en mi entorno. Y no son personas que no puedan permitirse un campamento de verano precisamente, no son personas que no tienen un trabajo estable y bien remunerado. No. Al contrario. Que a veces parece que cuanto más se gana, más se quiere. Pero de lo material, no de lo que toca realmente el corazón. A veces cuando escucho este tipo de comentarios se me pasan por la mente tantas cosas: ¿y la responsabilidad de esos niños de quién es? ¿De los abuelos? ¿Y si les pasa algo -dios no lo quiera- en el mar o la piscina? ¿Para eso eres padre o madre? ¿Para quitártelos de encima a la menor oportunidad? ¿Y esos niños? ¿Cómo deben sentirse esos niños sin ver a sus padres durante un mes entero? Que no tiene 15 años, oiga, que la pequeña «ya tiene 4 años y es mayor».. que «ya no necesita verme todos los días»… y si no necesita verte a ti… ¿a quien? Si tú eres su persona de referencia, si tú eres su modelo y ejemplo a seguir,?¿¡cómo no va a necesitar verte?!.. Claro, que así pasa, que los niños /adolescentes no se preocupan por nada ni por nadie, y luego les tildamos de egoístas, de que no piensan más que en si mismos….

«Uno recibe lo que da», qué dicho tan acertado y a la vez en este caso tan triste.

Yo, repito no soy la mejor madre del mundo, soy una más, a mi estilo, con las cosas buenas y con las malas, pero necesito ver a mis hijas todos los días, y si, me hago 120 kms al día para estar con ellas por la tarde y acostarlas, y si, me levanto a las 5,30 de la mañana para llegar a tiempo al trabajo al día siguiente, porque quiero estar con mi familia, porque es un pequeño precio a pagar para ver la cara de felicidad de mis hijas cuando me ven, aunque la pequeña ni siquiera quiera darme un beso porque se ha enfadado hace 10 minutos y ver a mamá tampoco le alegra en ese momento, pero yo no la chantajeo, no le recrimino que no se alegre de verme, porque en el fondo sé que no lo hago por ellas, lo hago por mi, y tal vez en un futuro no muy lejano, ellas decidan hacer pequeños esfuerzos y/o sacrificios para alegrarme el día, y lo harán por ellas, no por mi.

Publicado en El blog de Lily.

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